Por fin un poco de calma... Después de un par de semanas muy estressantes por fin es fin de semana, es Navidad, y parece que podemos permitirnos un poco de relax...
Me parece que lo más bonito del día de hoy ha sido despertar de manera natural, sin despertador, y ver que el sol estaba fuera. Poder holgazanear en la cama, durante casi una hora, antes de levantarse. Pensando... reflexionando, decidiendo cómo aprovechar la mañana, qué momentos nos esperan a lo largo del día, la reunión con la familia, los primos que hace tanto tiempo que no ves...
Pero lo primero, un desayuno. Mi leche con cola cao y mi magdalena, de pera, jengibre y canela, muy invernal... un feliz comienzo para el día de Navidad.
La verdad yo no soy muy "navideña", no me van mucho estas tradiciones y no entiendo muy bien qué es lo que pasa. No me ha gustado creo que nunca, bueno, supongo que de muy pequeña me debía de gustar, pero tampoco lo recuerdo...
De todas maneras me gusta decorar la casa, me sale la vena decoradora, y me gusta ver la casa diferente estos días, me gusta que tenga un aire diferente.
Ayer tarde, mientras se enfríaban la pannacotta de chocolate blanco y los turrones de chocolate crujiente sobre la encimera de la cocina, aproveché para dar unos toques a la cocina:
Esta mañana, en cuanto me he levantado, antes del desayuno, he encendido las luces del árbol de Navidad en el salón:
Ha hecho un día radiante, la luz entraba potente por las ventanas, tamizada por los visillos. Qué día tan bonito, y qué maravilloso disfrutar de poder estar toda la mañana en casa...
Después del desayuno he terminado de decorar muñecos de jengibre.
Realmente entretenido y relajante. Me resulta desestressante... me encanta.
Y de repente me doy cuenta de que hace ya un año que empecé el proyecto de la magdalena de la semana, y debería ir acabándolo ya y haciendo el listado que os prometí de las recetas que me han gustado mucho, las que no me han gustado tanto, las conclusiones, el resumen de todas las recetas...
Pero me da pena terminarlo, ponerle fin... todavía hay recetas de magdalenas que quiero probar, aún no las he hecho todas!!!!!
Y además esta última receta la he hecho con tagatosa y me ha encantado el resultado. Su textura es prácticamente igual a la del azúcar. El sabor es fantástico. Y tengo que seguir probando...
De todas maneras lo que realmente tengo ganas de probar a hacer con la tagatosa son recetas tipo galletas, pues el sirope de agave no sirve para este tipo de texturas, es fantástico para bizcochos y tal, pero hace mucho tiempo que no disfruto de unas galletas sin azúcar. Así que creo que pronto habrá receta de galletas sin azúcar...
Tengo que agradecer a mercadiabet (
http://www.mercadiabet.com/), que fueron tan amables de enviarme una caja de tagatosa para que la probara. Me ha gustado mucho, pero tengo que seguir probando, creo que hay mucho por descubrir y todo lo que descubra lo tengo que compartir con vosotros. En la próxima receta con tagatosa os hablaré de ella y de sus ventajas. Hoy os dejo ya con la receta de estas últimas magdalenas.
MAGDALENAS DE PERA, JENGIBRE Y CANELA.
INGREDIENTES:
225 g de harina de repostería (bizcochona)
1/2 cucharadita de canela molida
1/2 cucharadita de jengibre molido
125 g de mantequilla en trozos (esta vez mantequilla, nada de sustitutos... es Navidad)
40 g de tagatosa (o 75g de azúcar moreno)
125 g de pera madura pelada y a trocitos
150 g de pasas
1 huevo
90 ml de leche
PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 190ºC.
Mezclar en un cuenco los ingredientes secos la harina (tamizada), la canela y el jengibre.
Incorporar la mantequilla en el cuenco de los ingredientes secos con los dedos.
Añadir la tagatosa (o el azúcar), las peras, las pasas, el huevo y la leche.
Mezclar bien.
Repartir la masa entre las 12 cápsulas de magdalenas.
Hornear unos 15-20 minutos.