Andaba con media calabaza horneada en la nevera, sin saber muy bien qué hacer. Y no era porque no tuviera ideas, en absoluto, sino por tener demasiadas (pumpkin cinnamon rolls, pumpkin brownie, chocolate and pumpkin cupcakes, pan de calabaza, barritas de calabaza y chocolate...)!!!!!!! Pero de repente me crucé con esta receta de Virginia en facebook y sentí amor a primera vista. Virginia, muy atenta y amable, me cedió rápidamente su receta, y aunque me costó unos días poderme poner manos a la obra, finalmente la hice, porque LO NECESITABA!!!!!!!
Es un pastel de queso muy suave con mucho sabor a calabaza. Casi casi que no lo recomiendo a quien no le guste la calabaza... A mí me encanta.
Esta calabaza no había salido muy dulce. Había hecho media al vapor, junto con otras verduras, porque aliñada con aceite y sal junto con cebolla, judías verdes, zanahorias, coles de bruselas, guisantes, brocoli... y cualquier otra verdura me encanta. Y la otra mitad la había asado al horno para comerla como postre, pero como resultó tan sosa pensé aprovecharla para hacer algo con ella. Hacer este pastel de queso ha sido todo un acierto...
Y habeis visto qué bonita queda con todas las cositas de green gate (mantel, tazas, plato, cucharita...)?
Os dejo la receta de Virginia, que está perfectamente redactada y explicada, con su permiso. Lo único es que yo le he puesto la base de galletas, ella puso masa quebrada. La base de galletas es que me chifla!!!!
Os especifico las cantidades de azúcar por si quereis hacerla normal, y las cantidades de tagatosa por si quereis hacerla sin azúcar añadido.
PUMPKIN CHEESECAKE
(del libro Desserts, de Gordon Ramsay)
INGREDIENTES.
masa quebrada o base de galletas (150g de galletas maría y 60g de mantequilla fundida)
700 gr de calabaza cruda pesada con piel.
50 gr de mantequilla700 gr de calabaza cruda pesada con piel.
100 gr de azúcar moreno o 50g de tagatosa.
200 gr de queso crema philadelphia.
195 mlde creme fraiche o 125 de creme fraiche y 70 ml de sour cream.
1 ts de extracto de vainilla o las semillas de dos vainas.
2 huevos grandes, separadas claras y yemas.
PREPARACIÓN:
En primer lugar preparamos el puré de calabaza.
Para ello pelamos y cortamos la calabaza en cuadraditos pequeños, retirando las semillas. Calentamos en una sartén grande la mantequilla, añadimos la calabaza y la regamos con 25 gr de azúcar/15g tagatosa. Lo asamos durante unos 10-15 minutos hasta que este suave. Es muy importante que toda la calabaza se tueste e impregne del sabor de la mantequilla y el azúcar que se va caramelizando, ya que luego le dará un sabor impresionante a la chessecake. Dejamos templar y pasamos por la batidora haciendo un puré. Si esto lo hacemos el día anterior y lo reservamos en la nevera, como yo hice, el sabor se concentra y acentúa.
Precalentamos el horno a 180 ºC
Preparamos nuestro molde, forrándolo con papel de horno y extendemos sobre el la masa quebrada o la base de galletas (125g galletas maría trituradas con 60g mantequilla fundida).
Si la hacemos con masa quebrada es el momento de hornear a ciegas la base durante unos 15 minutos. Cumplido ese tiempo sacamos nuestra base del horno, reservamos, dejamos templar y bajamos la temperatura del horno a 170ºC.
Si hacemos la tarta con base de galletas una vez forrado el molde con las galletas refrigerar.
Y ahora pasamos a preparar el relleno de queso y calabaza.
Con varillas eléctricas batimos el queso crema, la creme fraiche y/o sour creme, hasta que sea una crema homogénea, añadimos 50 gr de azúcar/25g de tagatosa, y seguimos batiendo a velocidad media.
Añadimos el extracto de vainilla y las dos yemas, de una en una. Añadimos el puré de calabaza y removemos hasta integrar.
En otro bol batimos las claras hasta que formen picos suaves. Gradualmente añadimos los 25 gr restantes de azúcar/tagatosa, y continuamos batiendo hasta “casi” obtener el punto de nieve.
Integramos las claras levantadas en tres veces en la mezcla de queso y calabaza.
Vertemos sobre la base de galletas e introducimos en el horno precalentado a 170ºC durante aproximadamente 40-50 minutos, hasta que percibamos que la masa esta ligeramente firme en la parte superior.
Sacamos del horno, dejamos enfriar en el molde, y antes de desmoldar pasamos un cuchillo por todo el cerco para evitar que se rompa.
Refrigeramos.
Podemos espolvorear con azúcar glass en el momento de servir, o decorar con chocolate fundido.



















































